Uno de los puntos que me llamó la atención en el video “Cómo pensamos, decidimos y aprendemos” (Sigman, 2019) es lo que la neurociencia ha descubierto sobre el funcionamiento del cerebro en las diferentes etapas de la vida del ser humano. Hubiera deseado saber de Piaget cuando criaba a mis 3 hijos, sin embargo, ahora que tengo 3 nietos, de 5, 3 y 1 años, y viven muy cerca, observo la curiosidad innata, la observación, la atención a ciertas cosas, la capacidad de escuchar historias y cuentos, la capacidad de pintar y hacer dibujos de lugares o acontecimientos.
Sigman (2019) menciona que los bebés se dan cuenta de cambios y estímulos por la dirección de la mirada, y que a diferencia de lo que se creía antes, nacen con una serie de facultades que les permite aprender el lenguaje. También menciona casos donde bebés nacen en un entorno difícil, y tienen carencias afectivas y nutricionales, y su desarrollo cognitivo se rezaga.
Por otro lado, menciona la neuro plasticidad del cerebro, que olvida recuerdos y conocimientos si no se están accediendo, y la capacidad de crear nuevas conexiones sinápticas a lo largo de la vida. En el caso de adultos, el aprender un segundo idioma, o a tocar un instrumento es posible, pero hay que dedicarle bastante tiempo y motivación. Advierte que hay algunas cosas, como los fonemas, que quedan grabados en la niñez y en la adultez es difícil aprenderlos.
Así como se ha comprobado que no todas las personas tenemos sistemas digestivos idénticos, en especial por las encimas y flora bacteriana, Sigman (2019) comenta que no todos aprendemos igual. Y recalca que el aprendizaje es distinto en cada etapa de la vida, y depende del tiempo, esfuerzo y motivación que cada individuo le dedique.
En este punto, deseo conectar con el capítulo 8 del libro de texto Psicología educativa (Woolfolk, 2010), donde se presenta una gama de estrategias pedagógicas para que el aprendizaje sea divertido, interesante, significativo y eficaz. Lo hemos experimentado en el largo proceso de aprendizaje que cada uno de nosotros/as ha tenido, y que hemos observado de amigos, conocidos y familiares. Sigman (2019) trae a colación la lectura y cómo se puede desarrollar y cultivar esta habilidad y convertirlo en un hábito positivo.
Cierro con el pensamiento que, como docente universitario, hay mucho por hacer para recuperar los niveles de interés y atención de los estudiantes, debido a lo que algunos llaman, distracciones por la adicción a los dispositivos electrónicos y su contenido. En las ciencias sociales y otras disciplinas, se ha dividido a la población por generaciones, basados en el año o la década de su nacimiento. En Estados Unidos, los Baby Boomers nacieron después de la Segunda Guerra Mundial y hasta el año 1964, luego la Generación X hasta el año 1980 (cuando salían las primeras computadoras personales y videojuegos), la Generación Y o Millennials hasta el año 1996 (cuando salían los celulares accesibles, computadoras con conexión Internet rápido), la Generación Z hasta el año 2012 (cuando se disponía de celulares inteligentes y tabletas) y la Generación Alfa a partir del 2013.
Referencias
Mora, F. (9 de julio de 2018). Somos lo que la educación hace de nosotros. BBVA Aprendemos Juntos 2030. YouTube. Obtenido de https://youtu.be/ETagN9TDZJI?si=wdXa2qXPUClPO6Pg
Papalia, D. E., Feldman, R. D., & Martorell, G. (2012). Desarrollo humano. McGraw Hill.
Sigman, M. (17 de junio de 2019). Cómo pensamos, decidimos y aprendemos. BBVA Aprendemos Juntos 2030. (YouTube, Ed.) Obtenido de https://youtu.be/QznhPtRO-N0?si=2Lm8o6D4N2jnmtYK
Smith, E. E., & Kosslyn, S. M. (2008). Procesos cognitivos: modelos y bases neurales. Pearson.
Woolfolk, A. (2010). Psicología educativa (11 ed.). Pearson.